por Brendaliz Avilés
Hoy vengo postrada ante ti Señor solo para darte las gracias. Por ser mi luz, sendero y destino.
Por tu cuidado particular y tú sombra que siempre me cobija. Tengo infinidad de cosas que agradecerte: la salud, vida, familia, amigos y las cosas que me enseñas día a día, entre tanto que mencionar.