“Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”. (Apocalipsis 2:2-4)
Yo no sé si en algún momento te has detenido a meditar y pensar que tu relación con Dios es bien parecida a la de un noviazgo o matrimonio. No importa los años que lleves casado (en este caso sirviéndole a Dios) , es necesario cultivar la relación. Y que para que el amor no se pierda o disminuya hay que alimentarlo con detalles. Pero no solo los detalles son suficientes, también es muy necesaria la comunicación para que no haya distanciamientos.