“Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”. (2 Crónicas 20:15)
La acción produce una respuesta. Cuando haces o ejecutas una acción algo tiene que pasar. Hay momentos específicos donde la intervención de Dios es más que necesaria para lograr el triunfo en nuestras vidas.